viernes, 23 de noviembre de 2012
Diario íntimo de un guacarróquer (extracto)
(...)¿A qué hora envejeciste? (...)
[...] No te hagas pendejo, la decrepitud te cayó encima cuando se murió tu primer amigo; el día que tu papá estuvo a un paso de quedarse para siempre en las tripas de un hospital para enfermos terminales; la tarde que fuiste al funeral de tu suegra; cuando tu cuñado se quedó viudo por vía de un crimen absurdo, horrendo: la mañana que por ti ya no vino ese tío querido que te invitaba los domingos a comer barbacoa. Ahí fué cuando la primera cana te ardió hasta el culo, ahí mero fue que aprendiste a medir la vida en cuenta regresiva, y sentiste el peso de los putos años. ¿No te cae el veinte, güey? Los que no envejecen son los que se van para siempre. Los que nunca se hacen viejos son los que jamás ven morir a sus amores, por que se nos adelantan, a ti y a mí, y nos vuelven supervivientes, migajas en una mesa después del banquete. ¡Claro, cabrón! La fuente de la eterna juventud es un ataúd, un hoyoen la tierra, el horno de un crematorio.[...]"
Armando Vega-Gil
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